
Ibiza ha sido una isla labrada por el tiempo y por la historia, suma de tantas civilizaciones, que supieron enriquecerla sin destruirla, vivía complacida, su propio ensueño. Es como una ilusión abierta a la eternidad. Un mundo armónico donde lo urbano y lo rural conjugan con rara perfección. Es una isla feliz, abierta y tolerante, se vive según el ritmo que marca la madre Naturaleza y donde se da una medida distinta de tiempo y espacio.

Muchos ibicencos mantienen las costumbres de sus antepasados. El turismo apenas ha alterado el ritmo de vida en el campo, en la Ibiza interior, profunda. Es la parte de la isla menos conocida. Las fiestas patronales, las procesiones religiosas, los bailes en pozos y fuentes, las matanzas del cerdo, la música autóctona, la indumentaria o las joyas reflejan la pervivencia de un entramado social arraigado en creencias ancestrales.
La vida tradicional en el campo comprende los días de labor, la inmensa mayoría, y los de fiesta. Entonces, en los días grandes, las mujeres lucen la emprendada , un valioso conjunto de joyas de oro labradas con primor y que combinan formas fenicias con crucifijos.

La elaboración de cestos y sombreros, la costura, el encaje, la cerámica y la producción artesanal del aceite son algunos de los oficios tradicionales que perviven en el siglo XXI. La arquitectura rural ibicenca es reconocida internacionalmente, así como la ingeniería militar, que se plasma en las torres de defensa del litoral.

Las fiestas patronales de los pueblos conjugan el culto religioso con las exhibiciones de baile y música de tambor, castañuelas y flauta. El folclore ibicenco es primitivo, colorista, sutil y vital. Los trajes denotan espíritu festivo. El cabello de las mujeres es alisado y recogido en una trenza.
Imaginese descubrir toda esta belleza desde su Moto, es impresionante, vívelo con Ibiza Moto Turismo. Te esperamos para disfrutar juntos con nuestras motos de este paraíso en el mediterráneo. Teléfono 639694469 o info@ibizamototurismo.com
Saludos desde Ibiza
Rafael Girona